RESEÑA HISTÓRICA CEMENTERIO MUNICIPAL
Con fecha 28 de julio de 1913, se aceptó por parte del Ministerio de la Industria y Obras Públicas con el Decreto Nº1440, la propuesta del contratista Lisandro Álvarez para llevar a cabo los trabajos de construcción de la Portada y cierro del Cementerio de Mejillones por la suma de $77.000 y con un plazo de siete meses para terminar las obras.
El diseño de la Portada le correspondió al Departamento de Arquitectura de la Dirección General de Obras Públicas, cuyo arquitecto fue don Leonello Botacci.
Por una serie de contratiempos, las obras se concluyeron recién durante el mes de julio de 1916.
Características Técnicas de la obra:
Principalmente la descripción corresponde a la construcción de la Portada del Cementerio, realizada enteramente en concreto.
Su diseño arquitectónico determina una simetría rígida, con dos dependencias laterales separadas por una cúpula esférica que le da al diseño una especial característica de estilo neoclásico con influencias europeas.
Los muros circundantes se confeccionaron enteramente en concreto y se encuentran en excelentes condiciones, sin que haya mayores modificaciones al diseño original.
La portada es el edificio del cementerio y por lo tanto, requiere de resaltar su imponente belleza, evitando intervenirlo, aunque representen mejoras, éstas deben ser adecuadas y equilibradas al diseño.
Se recomienda rediseñar el acceso para habilitar estacionamientos y un amplio espacio de entrada y tránsito peatonal.
Aspectos Legales de la propiedad:
Ubicado en el Barrio Industrial sin número, en la Comuna de Mejillones, de la Provincia de Antofagasta, Región de Antofagasta.
La propiedad se encuentra inscrita a mayor cabida a su nombre a fojas 635, bajo el N° 754 del Registro de Propiedad del mismo Conservador de Bienes Raíces referido, del año 1965, la que no se encuentra enrolada en el Servicio de Impuestos Internos.
Se ha sugerido solicitar la transferencia gratuita del inmueble a la Ilustre Municipalidad de Mejillones desde el Ministerio de Bienes Nacionales. (Feb. 2008)
Fuente: Ficha EH – F/13
Informe “ CATASTRO DE INMUEBLES HISTORICOS DE MEJILLONES, ANTECEDENTES PRELIMINARES PARA SER DECLARADOS MONUMENTOS NACIONALES”, proyecto financiado con el aporte del F.N.D.R. 2 % de Cultura del CORE. – Año 2008 (Ojo, este proyecto se ha pretendido aparecer como iniciativa municipal y no lo es, es de particulares, lo lamentable es que no se menciona esta fuente. En el suplemento que salió para el día de Mejillones en el Mercurio, se hizo ver que este proyecto fue realizado por el Consejo REgional, no sé quién da esa información errónea.)
--------------------------------------------------------------------------------------
RELATO POPULAR
En este camposanto descansan familiares, amigos, vecinos, compañeros de escuela y de curso, y a su vez, por mi parte, están mis padres y mi abuelo paterno.
De los tantos recuerdos apiñados en mi mente, están aquellos que tienen que ver con los preparativos del 1ro. de noviembre. Algunos se preparaban una semana antes, para arreglar y pintar las rejas de las tumbas, ya que sus deudos debían presentarse de la mejor forma de quienes les visitarían. En mis años de niñez, había pocos mausoleos, la mayoría eran tumbas en tierra.
Había personas que desde antes ya comenzaban a confeccionar flores enceradas, cortaban pétalos de papel, no recuerdo de qué tipo, pero éstos los teñían de colores, para luego repujarlos y darle una forma redondeada para que parecieran naturales. Las artesanas de flores, tenían unas herramientas que las confeccionaban en la maestranza, con diferentes puntas, según el tipo de flor o tipo de pétalo que querían hacer. Las flores se armaban con alambres de cobre que luego se forraban con papel volantín de color verde, para simular los tallos. Algunas artesanas eran muy detallistas, me recuerdo que se confeccionaban unas calas, que tiene un solo pétalo que se enrosca y en el medio el pistilo de color amarillo. Los pétalos, una vez listos, lo bañaban en cera caliente, una pasadita rápida. La cera que se utilizaba eran velas normales, que se descaraban finamente con un cuchillo para facilitar el rápido derretimiento, esta acción creo que era muy peligrosa, porque la cera es parafina sólida.
Bien me recuerdo que se vendían coronas a la bajada de la estación. En algunas tumbas antiguas, se veían colgadas coronas de flores pero hechas de metal, por cierto era un trabajo más delicado y más difícil de confeccionar.
No muchos vendían flores en Mejillones, se traían de Antofagasta algunas ilusiones y siempre vivas para vender, en una casa de calle Licura se vendían claveles cultivados, que se debían encargar una semana antes.
Existían familias que a las 5 de la mañana partían al cementerio, recorrido establecido de muchos y muy característico de la época de mi niñez.
A pesar que entraba noviembre, siempre helado al amanecer, se debía llegar rápido al cementerio, de lo contrario había que soportar el sol y el calor de la mañana en esa larga caminata.
Recuerdos de esa interminable caminata desde el ferrocarril o del pueblo con una calor insoportable durante todo el día, y ese camino de tierra que existía cuando niño, que tenia subidas y bajadas, siendo toda una aventura familiar, aperados con pinturas, coronas de flores artificiales, y hasta agua.
En el frontis muy temprano, ya estaba Cayena vendiendo paletas junto con Rocco, se veía a los más viejos conversando en ese reencuentro.
No había mucho auto, y casi todo el mundo hacía el trayecto a pie.
Al interior del cementerio, se observaba lleno de rejas y cruces que lucían limpias y relucientes, gran mayoría había estado la semana anterior pintando y embelleciendo las tumbas de sus deudos. Los tarros vacíos de pintura, bien pintados suplían los floreros.
Se recorría todo el cementerio conversando con amigos, era como un reencuentro familiar, todos se saludaban de grandes abrazos y pronto los niños todos a buscar agua, a barrer y limpiar el entorno.
En el recorrido por las otras tumbas, se dejaba alguna flor a algún deudo conocido.
También se aprovechaba dejar algunas flores en aquellas tumbas que no tenían nada.
Siempre el primero de noviembre ha sido un día muy especial, el día de los santos, es un gran pretexto de reencuentros y de largas conversaciones, con amigos que hacía tiempo que no se veían. Todo ello cargado de recuerdos y de sentimientos de nostalgias.
Cuánta historia ha quedado allí, en cada persona que algún día fuera parte de esta comunidad y en circunstancias tan distintas, por las épocas que las distancian.
Los cementerios, en cualquier lugar, constituyen historia y ello se debe atesorar, ya que nos permiten entender la idiosincrasia de los pueblos, como asimismo, son lugares de alto interés cultural y llenos de mucha paz.
Que este recuerdo sirva de homenaje a todos aquellos que contribuyeron en la conformación de esta comunidad.
Saludos a todos los que nos está visitando para esta signficativa fecha.
Pedro Rojas Herrera


















Comentarios recientes
hace 1 día
hace 2 días
hace 4 días
hace 5 días
hace 6 días
hace una semana
hace una semana
hace una semana
hace una semana
hace una semana