
Nosotros llegamos el año 83 a Mejillones por el trabajo de mi papá –porque era tripulante- y mi mamá optó por venirse acá, porque nosotros éramos de Antofagasta. Entonces, por ahí iba el tema, porque nosotros casi no lo veíamos y era más práctico para él tenernos más cerca.
Yo llegué a Mejillones a los siete años y estuve viviendo en Ferrocarril, porque allí daban casas para la pesquera y el ambiente era bien sano y era bonito, entonces, tengo bonitos recuerdos de esa etapa de mi vida. Nosotras somos cuatro mujeres y con el tiempo nos hicimos conocidas y nos llamaban “Las niñas Duarte”; y aún nos dicen así.
Como anécdota recuerdo cuando fui reina de Mejillones el verano 1996, cuando gané escondida de mi papá, porque él era machista y egoísta con sus mujeres, entonces, quería tenernos para él nomás. Yo tenía que salir escondida y cuando yo fui reina mi papá estaba embarcado y andaba en Arica; allá se enteró y qué le iba a decir yo acá si tenía la corona y ya había ganado, sólo me quedaba asumir.
Mi papá falleció hace un año y nosotras nos quedamos porque él nos transmitió el amor que sentía por esta tierra y yo no me proyecto en otro lado, porque la tranquilidad de Mejillones no la encuentras en otro lado. Asimismo, lo que más me gusta de acá es la gente y su forma de ser, lo unidos que son y la amistad que se ha forjado en todos estos años.
Como mensaje, yo diría a los mejilloninos que cuidemos lo que tenemos, que valoremos a nuestra gente y a nuestra tierra.



















mejillonina de corazón
Soledad,eres una mujer de macha fuerza,espero que siempre este luchando por tus sueños y puedas concluirlo junto a tu familia, suerte amiga...............