Como chileno he visto impactado las imágenes en los noticieros de televisión, a raíz de la erupción del volcán Chaitén, y me he acongojado con la sensación de impotencia que sienten los habitantes del pueblo del mismo nombre, al ser evacuados de su terruño y dejar sus pertenencias, frente al inminente peligro que significan las coladas de lava.
Lamentablemente, hoy le ha tocado a Chaitén, sin embargo, quienes habitamos en la zona central y norte del país, no debemos sentirnos indiferentes frente a tal catástrofe, pues debemos recordar que Chile por naturaleza, en toda su extensión, es un país eminentemente volcánico y sísmico. Tal es asi que actualmente en el mundo se han identificado más de 1.500 volcanes activos, de los cuales el 10% se encuentra en nuestro territorio, es decir 150 volcanes activos, de los cuales 62 poseen un registro histórico de actividad: Láscar, Lonquimay, Llaima, entre otros.
Frente a este panorama, nuestro Chile, desde el extremo norte al extremo sur, es un territorio enjuto y constreñido, asentado en esa verdadera “bomba de tiempo” que constituye la actividad volcánica y tectónica, que tantos estragos ha causado, siendo lo más reciente el terremoto de Tocopilla de noviembre pasado.
Hoy, vaya nuestra solidaridad con Chaitén, no olvidando que como nación debemos estar unidos, conscientes que día a día, debemos aprender que la fuerza de la naturaleza no se puede canalizar. No obstante, también espero y me parecería nuevamente patético, que se utilice la desgracia ajena para provecho político, como en tantas oportunidades, y con conocimiento de causa me ha tocado palpar.
Hermanos de Chaitén, ojalá se recuperen pronto y se amaine esta catástrofe Natural que hoy padecen, esperando que sólo quede en daños materiales y no personales. Espero también, que el gobierno haga su cometido en la forma más eficiente posible, pues Chile no termina en Puerto Montt, (Sentimiento doloroso que se encuentra arraigado en el alma de la gente de Chaitén).
Les queremos y rezamos para que pronto vuelva a la normalidad a ese hermoso pueblo del sur de nuestro país.
Un abrazo para todos, mi cariño y oración.
















buenas tus palabras Carlito