
Tomando por referencia y agradeciendo la gentileza de la Sra. Osvaldina Araya Barrientos, quien tuvo la idea de compartir una fotografía con Nury González, me he permitido realizar la siguiente entrevista, para que las actuales generaciones de nuestro querido Mejillones, se interioricen de las cosas “trascendentes” que hacían nuestros “viejos” de antaño.
¿Cómo y cuándo surge el “Club Los Pájaros Marinos” de Mejillones?
El “Club Los Pájaros Marinos” de Mejillones se encuentra en la iniciativa de los vecinos Carlos Peñaloza, transportista y Orlando Urízar, practicante del consultorio del Servicio Nacional de Salud y dueño de una pequeña farmacia que se ubicaba frente a la plaza Almirante Latorre, quienes por divergencias internas, abandonaron el “Rotary Club” de Mejillones, a finales del año 1962, y deciden formar una institución alternativa, con propósitos y objetivos diferentes, la cual tuvo su primera reunión constitutiva, el 17 de Mayo de 1963, en el domicilio particular de Orlando Urízar.
¿Qué era específicamente el “Club Los Pájaros Marinos” de Mejillones?
Fue una asociación de individuos que teníamos en común, el amor por Mejillones, su especial vocación marítima y el interés por compartir en un clima de confraternidad y camaradería, conducente a no olvidar el pasado y al establecimiento de nuevas relaciones personales. Los “Pájaros Marinos” fomentábamos la unión y sentíamos una profunda satisfacción al reunirnos, hablar de nuestras experiencias, compartir momentos de cordialidad y sentirnos desprendidos de las ataduras circunstanciales de la sociedad. Y lo mejor, no había intereses económicos, ni referencias materialistas, ni dobles fines que implicaran o escondieran un mezquino provecho personal.
Si tuviera que dar una definición breve del “Club Los Pájaros Marinos” de Mejillones, ¿Cuál sería?
Grupo de amigos que, cuál “Club de Tobi” actual, conformamos una verdadera hermandad, de asociación abierta, transparente y naturalmente no política ni religiosa. Inicialmente fuimos los “Guata de Pájaros” y luego, pasó a ser “Club Los Pájaros Marinos”. Ese nombre, adoptado por los fundadores y una decena de socios, se impuso para evidenciar el lazo abierto, sincero y cordial que unió a sus integrantes.
¿Qué requisitos y normas internas debían cumplir los integrantes del Club “Los Pájaros Marinos”?
Los integrantes del Club se iban allegando por invitación y conversaciones sostenidas por los fundadores y socios. Cada miembro del Club “Los Pájaros Marinos”, al ingresar y participar de las actividades del club, dejaba fuera sus nombres y apellidos y adoptaba o recibía el nombre de ave marina propia de nuestra litoral, que pasaba a ser su sello distintivo. Así estaban el “Hermano Pato Lile”, el “Hermano Guajache”, el “Hermano Gaviota”, el “Hermano Pato Guanay”, el “Hermano Piquero”, entre otros. Con el nombre de “Hermanos”, se quiso dar a esa integración de individuos un sentir más profundo del de simples "asociados", una relación de amistad más intima y sincera. Y como toda actividad humana requiere de unas reglas iniciales, se establecieron entre las que recuerdo:
1.- Un “pájaro marino” no debía revelar los contenidos tratados en las reuniones.
2.- Un “pájaro marino” debía apoyar incondicionalmente en la alegría y tristeza de otro “pájaro marino”.
3.- Un “pájaro marino” debía respetar todo tipo de acuerdos.
4.- Un “pájaro marino” debía mantener la comunicación con los otros miembros del Club.
5.- Un “pájaro marino” se debía responsabilizar de lo que decía o hacía sin que significara necesariamente la expresión del Club.
6.- Un “pájaro marino” debía asistir a los eventos de importancia del Club a no ser que existieran motivos de fuerza mayor.
7.- Un “pájaro marino” debía compartir en plenitud el tiempo de reunión sin importar otras actividades extras.
8- La función de “Macero” del Club, era de vital importancia, pues de él dependía el mejor bienestar en comida y bebestible, para el resto de los “pájaros”.
9.- “Pájaro Marino” ausente a una reunión, debía cancelar la cuota correspondiente al valor de la comida y una multa que al efecto se establecía.
¿De dónde procedían los integrantes del Club “Los Pájaros Marinos” y a quiénes recuerda?
Los “Pájaros Marinos” eran personas provenientes de los sectores poblacionales característicos de Mejillones. Del Sector Pueblo, participaban los fundadores Carlos Peñaloza y Orlando Urízar. También, Ernesto Salinas, quien fue el más destacado de los Presidentes del Club, quien junto a su esposa la Sra. Consuelo Hernández, brindaron gran acogida al “Club”, cuando adquirieron la propiedad de Fortunato Aldana, en un costado del muelle fiscal, la cual se constituyó en la “Sede” de los “pájaros marinos”. A ellos, se sumaban mi hermano Pedro Mario Sánchez (De la Carnicería), Luis Torres, Edly Shanks, Armado “Chipipe” Carvajal, Mario “Guatero” Díaz, Leonidas Trujillo, Armando “Armandito” Barraza (gran guitarrista), entre los que recuerdo. Del Sector Casa de Máquinas y Ferrocarril, participaban Jorge Bastías, Luis “zoquete” Bravo, Francisco “Pancho” Aguilera, Luis Garmendia, Osvaldo “Focao” Berríos, Juan “Pechuga de Pato” Rojas, Manuel “Tucho” Rojas. Del Sector Fertilizantes, Nelson Donoso, César Olguín, Carlos Arancibia, entre otros que se me escapan.
¿ Cómo se elegía el “macero” y qué función cumplía”?
El “macero” se elegía por sorteo al término de cada reunión del Club y tenía una primordial importancia, pues era la persona encargada de preparar la siguiente “comilona” con sus correspondientes brebajes y definir el lugar de encuentro para los “pájaros”. La idea era que ningún “pájaro marino” supiera las “delicateces” que le esperaban en la siguiente reunión y por supuesto, el financiamiento se prorrateaba en los integrantes del club.
¿ Qué periodicidad tenían las reuniones de los “pájaros marinos” y qué participación tenían las esposas de ellos ?
En un comienzo, estas “frugales” reuniones se realizaban una vez al mes, pero luego, frente al éxito de ellas, se comenzaron a organizar en forma quincenal. Respecto, a la participación de las esposas, ésta se verificaba una vez al año, cuando al celebrarse cada aniversario de los “pájaros marinos”, se posibilitaba su participación en esa solemne ocasión.
¿ Aparte de las ya mencionadas “comilonas” qué otras acciones realizaba el Club de “Los Pájaros Marinos”?
Como ya se dijo anteriormente, los objetivos del Club eran propiciar la sana amistad, camaradería y fraternidad entre los integrantes de manera profundamente comunitaria y según los aspectos disciplinarios establecidos por el Club. El desahogo espiritual que ofrecían las reuniones en una ambientación diferente extraían, aunque momentáneamente, las preocupaciones, inquietudes, tristezas y estrés del diario vivir. Pero por sobre ello, lo que elevaba y purificaba el espíritu era el cultivo de las virtudes del alma que demostraban tener los participantes, al punto que en forma frecuente, se realizaban acciones solidarias muchas veces anónimas. Sin embargo, en una de las tantas reuniones, se determinó a través de un sorteo, que el accionar benéfico del Club, se dirigiría a una de las 3 escuelas existente en ese entonces en Mejillones, resultando acreedora de tan noble propósito, la Escuela de Niñas N° 20, según se testimonia en esta fotografía que Ud. me acaba de mostrar.

Muchas Gracias. Más de algún mejillonino se sentirá gratificado con sus palabras, y cada vez me convenzo, que “todo tiempo pasado fue mejor”.
(Entrevista realizada en el día de hoy, al otrora “Pájaro Marino”, Carlos Sánchez Pizarro, Mi Querido Papá)
















Carlos Sanchez, que pena, para ti fue imposible participar...
NUNCA TE ENCONTRARON EL PAJARO;jajajajajajajajajajajajajajajajajaja