La invisibilidad de los monumentos
Manuel Zamora Pizarro, Sociólogo
Hace un par de semanas, la prensa regional dio cuenta de la discordia generada por la elección del monumento que se erigirá en conmemoración al Bicentenario. Una obra alusiva al agua fue la ganadora. Por otra parte, en los últimos días, eso sí en Santiago, expertos urbanistas e historiadores cuestionan la instalación de una gran estatua de Juan Pablo II en una plaza de la capital, en la que un joven fue asesinado. ¿Por que cobra relevancia este tipo de discusiones? Bueno, los monumentos y las estatuas han sido parte del engranaje urbano clásico de nuestro país. Héroes nacionales, personajes mundiales, cruces, vírgenes, cristos, santos inundan espacios públicos de todas las ciudades de nuestro país. Los análisis pueden provenir desde el urbanismo, la arquitectura, la antropología o la estética.
Desde un punto de vista antropológico, podríamos señalar que existe una especie de obsesión por levantar memoriales y monumentos. Una hipótesis indica que esto es motivado por el escaso compromiso con nuestro pasado, nuestra historia e identidad cultural (idea de Bernardo Guerrero). El olvido del pasado, la despreocupación por lo local es subsanado, ineficazmente, con monumentos y memoriales.
En este punto acudo al escritor austriaco Robert Musil, quien plantea que “nada hay tan invisible en el mundo como los monumentos”. Efectivamente, los monumentos deben tener un sentido, deben reflejar algún elemento cultural. Debe poseer pertinencia territorial. Debe conversar con el barrio y la ciudad. Así lo entendió Mejillones al instalar una jaiba y un lobo marino, verdaderos referentes de la localidad. De esta forma, los monumentos cobran sentido y vida. Se vinculan al entramado urbano y cultural. No sólo armonizar en términos arquitectónicos, sino también generar un puente entre la obra y la ciudadanía. Entre el objeto expuesto y el significado histórico-cultural y simbólico de ello.
No basta levantar un monumento de un héroe nacional, de un destacado personaje mundial o un santo si no existe detrás de ello un soporte educacional que oriente o guíe sobre el personaje, su rol, y el contexto histórico social en el que actuó. No basta invertir en monumentos de personajes si no se activa una red que integre estos elementos artísticos -arquitectónicos y la cultura local. Respecto a los monumentos, deben confluir en él diversas características que hagan lógica su construcción e instalación.
Chile es un país proclive a levantar estatuas, enarbolar íconos foráneos, sin pertinencia cultural ni territorial. Cruces, vírgenes, y otros monumentos eclesiásticos se elevan cual becerros de oro en diversos puntos del país. ¿Cual es su sentido? ¿Justo renacimiento a su obra? O la coincidencia de sus postulados con una sociedad (la chilena) que según estudios presentan alto índices de xenofobia y discriminación.
Para culminar, solo resta sembrar la duda: es el agua un referente de la zona mas desértica del mundo? ¿Que nos identifica con Juan Pablo II? ¿Somos un país de espíritu pacífico, fraterno y solidario? Valores que Juan Pablo II defendió siempre. El objeto (monumentos, estatuas, figuras, etc) debe tender a la visibilidad de los valores que encierra la persona, el personaje, el héroe o el ídolo levantado. Y los mas importante, hacer nuestro dichos valores.
Antofagasta, Septiembre 2009
















Interesante artículo Manuel.
Será realmente esto lo que el pueblo chileno quiere y necesita para celebrar el bicentenario ? No habrán necesidades más prioritarias??
Saludos cordiales: Nury
El 2010 Chile celebra los 200 años de vida independiente y para conmemorar esa fecha y de acuerdo con el espíritu de los tiempos vamos a tener una monumental obra empresarial como el máximo hito conmemorativo. Desde ese momento, todas las postales, imágenes de TV y referencias a la capital del país van a apuntar hacia el magno edificio de forma fálica que construye el empresario de origen Alemán Horst Paulmann, el que definió la obra como “El hito comercial y arquitectónico más imponente de Santiago y del Hemisferio Sur”.