Valeria Gallardo K
La vida está llena de artilugios diarios que se conjugan para entregarnos metáforas respecto de la existencia humana; a veces logramos ver y sentir y podemos descifrar sus mensajes y aquello nos deja meditativos y recién; por un pequeño segundo inhalamos y exhalamos de manera correcta con nuestro biorritmo, el universo y la naturaleza; quizá miramos un rato hacia el cielo durante el día y nos acordamos de decir te quiero por la tarde …
Estando ya en la Aldea Global, nos atrevernos a mandar un mail, o hacer una llamada llena de emociones que siempre quedarà sesgada por algo que no nos atrevimos a decir; otras, nos recordamos a nosotros mismos que somos seres aún primitivos y que aunque tenemos el don del raciocinio no hemos conseguido , como especie, sacarle el provecho sublime que merece tal virtud.
Somos observadores de nuestras causales y consecuencias. Dejamos esta huella tan marcada con cada detalle, cada basura de la calle y las cercanías, cada rencor, cada espacio tiempo que perdemos de danzar y ser felices con la luz día y el romanticismo de la noche cuando es cálida; que con su imponente mirada azabache nos desafía a la reflexión en torno a nuestros secretos y necesidades.
Y cada segundo que no aprovechamos de ser felices sonriéndole a los árboles, a los niños y al espejo de nosotros mismos…ni disfrutando la playa o una fruta tomada del árbol; es energía mal usada, desechada , despreciada…
Tenemos tanto y tan poco a la vez. Somos felices, pero siempre nos falta, cuando en verdad casi siempre nos sobra, y quizá no siempre merecemos tanto. Somos grandiosos cuando nos unimos, y mínimos e insignificantes cuando la oscuridad nos absorbe el alma desde tanta carencia innecesaria; en este orden universal mal planificado que nos gobierna. Pero siempre bajo nuestra responsabilidad porque así dejamos que sea.
Aúno estas reflexiones en este fin de ciclo. Un año que no ha sido fácil para nadie. Ha comenzado el proceso de conversión de mentalidades porque ya se ha presentado en nuestras puertas la Nueva Era. En nuestro país el cambio es inminente y quizá sea necesaria la tortura para develar el cascaron más rasposo del neoliberalismo; y su magnánima presencia será necesaria para que verdaderamente aprendamos la lección, aprendamos a identificar lo bueno de lo malo y dejar de lado los placeres mundanos express que se consiguen con la credit card.
Cada uno de nosotros, como mínimo, sentimos el aire raro y sabemos que algo debe cambiar… algo debe circular; y antes de aquello será necesario el colapso. Desde nosotros como el más intimo y el social y colectivo como la conjugación de un espíritu que nos unifique; que nos haga crecer como sociedad, como país, como especie.
Puedo decir que siendo así y habiéndome tocado vivir este tiempo espacial y bajo las especiales circunstancias contextuales en las que me tocó nacer: familiares, geográficas, sociales, históricas y espirituales; lo que más rescato de todo, es la gran gracia de este aprendizaje en la aventura de haberles conocido a cada uno de ustedes; especiales, apasionados por sus causas, humanos, extrañamente tan distintos, con sus especiales dones e ideales.
De niña siempre imaginé que mi grupo de pertenencia sería tan unido, muy univoco y homogéneo; y que me sentirìa segura porque serìa parte de una familia especial, porque bueno, así imaginaba, o así te enseñan el orden las piezas en el juego …un mal juego, un mal modelo. Lo que pasò fue que aprendì sobre los dones de vivenciar la diferencia, la diversidad y la importancia de èsta en nuestras vidas.
Muchos de ustedes no se conocen entre sí o apenas tiene vagas nociones de los comentarios que desde mi ser les llega respecto de los otros. Sólo yo tengo la suerte de saberme parte de sus vidas y deformar una vìa lactea de vecindad con esta red de amor; de rescatar, de cada uno de ustedes, lo más valioso y reflexionar sobre aquello que nos perturba, en algunas coincidimos en otras nos apañamos; algunas simplemente no las comprendemos por nuestras enormes diferencias.
He estado en silencio laboral por un largo y difícil año. No sé si estudie por afición, o eso que llaman vocación, pero sí sé que lo elegí porque lo necesitaba como a el oxigeno y que no me arrepiento ni el màs mínimo segundo de ser quien soy.
Sin embargo, mi fin último jamás ha sido desear ser servidora o arlequín de un conglomerado empresarial dañino. Menos ir detrás de las noticias que no son noticias, menos aún servir a las causas individualistas ni exitistas por màs duro que te golpee el día a dìa, no claudicaré, aunque me cueste la vida, ya que jurè siempre servir por el bien social y la libertad de expresión.
Durante un tiempo he desempeñado los más esclavisantes y extraños oficios, quizá pensando que no ejercía mi profesión; cuando en verdad aquellas experiencias me han traído una conmovedora experiencia, compartiendo con humanos que sufren los avatares de la rutina para ellos también injusta. En todo este tiempo, y sin dejar de expeler sonrisas, he acumulado crónicas de días. Nosotros los escribas del día a día, relatores del tiempo y sus horas, los periodistas de la periferia , también estamos trabajando para construir la otra historia.
Me quedan estos días pasados, desatados de hechos significativos. Los periodistas, muchos como yo, nos damos cuenta que existe algo más que el sacrificio y la suma de los días. Que cuando la correlación los une por la historia se unen en un leave motive único e indiscutible: la ser libres pensadores…
Ustedes y yo , yo y ustedes, hemos llegado hasta este contexto para influenciarnos y aprender, nos conocimos para escucharnos y divisar cuál es el verbo personal de cada uno y cuál es el mensaje que dejara en nuestras vidas…, la huella, nunca la borren de vuestra mente , es por algo que existe…para dibujar nuestro paso por esta vida.
Los quiero mucho por todo aquello que he aprendido de ustedes, muchas veces no desde la palabra , si no desde la reflexión de observarles desde lejos. Desde la once compartida o la botella vacía cuando nos acercamos en silencio a la madrugada… Y Los momentos, qué importante son los momentos, únicos he irrepetibles; por eso son mágicos y su magnificencia radicará en la capacidad e intensidad con que los continuemos para poder recordarlos luego; cuando nos encontremos en un estadio en la vejez; en que el corazón se nutrirá de momentos vividos y alegorías recordadas, de esas ridículas situaciones, tan sublimes, tan humanas, llenas de nosotros mismos de una esencia, una particular energía. Por eso siempre démonos tiempo.
Amigos míos, he aquí mis inhalaciones y exhalaciones mentales, que tienen su origen desde el rincón más especial del corazón , no iba a ser menos, es un vomito de sensaciones, expresiones de esta humilde periodista, comunicadora social, que ustedes ya conocen, con sus pros y sus contras , los quiero y soy su amiga.
FELIZ FIN DE CICLO, PARA ALGUNOS NAVIDAD, NATIVIDAD.
ABRACEN A SUS SERES QUERIDOS, REFLEXIONEN SOBRE SU AÑO,
ABRAN MÀS SU CORAZÒN AL CAMBIO, ACARICIEN EL AIRE QUE NOS QUEDA.
AGRADECIDA POR TODO EL AMOR Y EL INCONDICIONAL APOYO QUE SIEMPRE ME HAN BRINDADO.
FELICIDADES , QUE PASEN UN BELLO MOMENTO JUNTOS A SUS FAMILIAS Y AMORES.
Valeria
















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