La verdad es que le hice bastante empeño. Desde hacía tiempo estaba intentando inscribirme en el blog y al fin lo logré. Quiero decir, en primer lugar, que me da mucho gusto formar parte de esta red y tener la posibilidad de contactarme con mis coterráneos, a quienes leo diariamente en la página. Un saludo cordial y fraterno para todos ellos, en especial para aquellos de mi generación, años 50 - 55, Perucho Rojas, Jaime Moya, Perico Guerra, mi compañero de curso en la Escuela 21; Nancy Guerra, Isaías Echegoyen, Choche Villalobos, mi primo; Keny Cortés, más joven, alumno nuestro en el Liceo Nocturno; Rolando Cortés, ex arquero titular del CDA; Tito y Alberto Núñez, Rubén y Octavio Duncan, y otros que no recuerdo en este minuto; y por supuesto a mi hermano Pedro y mi sobrino Martín. Un saludo especial para mi familia que vive allá, mi hermana Any, sus hijos y su nieto; mis primas Bety, Elena y Loly Guerra, y sobre todo un ¡te quiero! a mi tía Ana Salinas, la última sobreviviente de nuestra familia materna, la familia Salinas Cárdenas.
De veras, amigos y hermanos, me emociona escribir estas líneas y se me humedecen los ojos a causa de ello. Un abrazo a todas y todos. No me perderé, estaremos en contacto, blog.















mario perez
bienvenido al blog, es grato recordar a traves de este sistema los momentos vividos en nuestro pueblo, yo estudie con tu hermano perucho y me acuerdo del maco., ojala puedas contar historias para rememorar los lindos tiempos idos
saludo a tu familia de la quinta region ( san antonio) un mejillonino de corazon
Gracias, Jorge Krstulovic
Jorge, quién no conoció a los Krstulovic de aquellos tiempos. Eran dos familias, la de don Darío y la de don Jorge. Sus hijos eran todos altos, muy altos, rubios y de ojos claros. Los recuerdo el último año antes de venirme, para un Día de Mejillones, en la plaza, cuando se vistieron de soldados de la caballería del ejército norteamericano del Far West, y se trenzaron en una lucha simulada con los pieles rojas representados por el curso de Carabineros de Antofagasta, tren del desierto incluido. Tú tocabas en la trompeta "a la carga", y seguías tocando esa música de película cuando estabas tendido en el suelo cuan largo eras, después de esa "tremenda" lucha . Eran los tiempos del alcalde Rolando Biaggini, Chichica, y Mejillones estaba empezando a modernizarse. Aquella vez el público, que había mucho, especialmente turistas, gozó grandemente del espectáculo, muy bien representado. Destacaban los uniformes azul amarillo de Uds. y los caballos de los pieles rojas.
¿Qué tiempos aquellos, no? Saludos Jorge.