La Vuelta Chile por Mejillones

Inscríbete !!


Servicios

 

descubrelatecnologia.gif



 

 

 

 

Navegación guiada

Últimas fotos de Personas y Familias

1337771127126-CIMG3947.JPG
1337771005220-CIMG0078.JPG
1337770945823-CIMG0084.JPG

Últimas fotos de la ciudad

415.JPG
402.JPG
384.JPG

Navegación guiada

AGONÍA

Enviado por Sonia Ledesma Tapia el 30/10/2007 a las 0:58
Sonia Ledesma Tapia
Sí está triste por la perdida de un ser querido.procure acordarse del bien que esta persona realizó cuando estaba con usted.El mundo en el que ella ha vivido...Los sueños que ha tenido...El amor que ha sentido...Recuerde que la muerte no es el final,sino el comienzo de la verdadera vida. (Sergio Jeremias de Souza)"

AGONÍA  

Y ahí estaba yo soportando ese manso silencio de hospital, aguardando el último estertor de su vida…No lloraba, ¿para que? Si ya había vertido en el estanque de la pena mis lágrimas al saber que él partiría. Sé que irá al fondo de la tierra, donde los gusanitos harán su propio festín.

Tampoco tengo la afición de decir: "¡Pobrecito, era tan bueno!" Cuando en realidad es un simple mortal. A algunos de estos efímeros seres cuando la muerte les persigue quieren ir al cielo , aferrándose obstinadamente a las sagradas palabras de una Biblia...

Él no, era ateo, todo lo que hacía o conseguía,” era a base de su inteligencia y esfuerzo”

Mientras tendía mi cálida mano izquierda sin soltar la suya, me dice: “ ya no me des más calor de vida, no es conveniente, es hora de partir…” curiosa, le tomaba el pulso, abría sus ojos observando sus pupilas, en las cuales me vi reflejada mil veces, cuando me reprochaba mis errores o prodigaba mis logros, abría su boca para sentir si aún respiraba, trataba de percibir algún susurro de su voz. “Anda -le dije- ¿Qué pecado cometiste, para qué Dios aún no te quiera llevar?…”. “No, no lo nombres, no soy digno de él”, dijo, abriendo apenas sus ojos.

¡Pero si era ateo!

Nunca avizoré de lo que tuviera que avergonzarse; Raúl Ledesma Trujillo ,era mi padre, responsable y orgulloso de su cargo, trabajar entre rieles en un ferrocarril .El tango, el jazz, el blues y los poemas le apasionaban; nunca portó un lápiz, para plasmarlos, los recitaba y cantaba.

Los días domingos no se derrochaban. Después del almuerzo nos reunía a todos para que hablásemos de aquello que nos molestaba o simplemente de aquello que ansiábamos. Uf! Era terrible, todos gritábamos y reíamos.

Ays! Ya comenzó el ronquido de la agonía, siento dentro de la habitación el frió de la muerte, y me alegra. Se lo llevará al fin y podrán descansar sus huesos sin carne, pegados al pellejo, que le duelen tanto.

Por un instante, se apagó el ronquido y, con una sonrisa tenue me dice: “Adíos hija mía.. Cuida a tu madre”.

¡DIOS! Fue su última palabra.

Mi madre dormía apaciblemente a los pies de la cama, rendida de tantas noches en vela. Despertó de un brinco…y me preguntó: “¿Ya se fue? “Amorosamente, besó sus gélidos labios y musitó, al igual que la canción…”Espérame en el cielo, corazón…”

 

Soni

Etiquetas:
Comentarios de este artículo en RSS