Cada vez el tema de la identidad cultural cobra mayor interés en la opinión pública. Los medios de comunicación regional abordan la temática con entrevistas, notas de prensa y artículos. Ex autoridades, historiadores, representantes del mundo cultural trabajan en pos de fortalecer la identidad de Antofagasta. Sin duda es un avance en
Ante este propicio escenario, me permito enunciar algunas ideas:
1.- La identidad cultural es dinámica. Es un error asimilar la identidad cultural sólo al pasado y a la historia de un pueblo o comunidad. La identidad cultural no se vincula a una esencia, a un hecho fundacional. No es estática, construida de una vez y para siempre. Al contrario, la identidad es dinámica, cambiante, sujeta a los particulares contextos sociales y culturales. Diversos autores (Habermas, Larraín, Guerrero) recalcan el carácter dinámico de la identidad cultural. Esta no solo da cuenta del pasado (quienes fuimos). Tiene que ver con el presente (quienes somos) y con el futuro (lo que queremos ser). De esta forma, es una seña de identidad cultural una estudiantina entonando un antiguo foxtrot, un particular discurso de una tribu urbana o el simbolismo encerrado en una banda de rock llamada Gamelín Guerra Guerra Nuclear!!!.
2.- La identidad cultural es diversa. ¿Existe una Identidad chilena única? ¿Existe una sola identidad cultural del norte grande? Dadas las características históricas, sociales, económicas y geográficas de nuestro país, podemos señalar que existen diversos tipos de identidad cultural. Distinguirnos frente a otros grupos, sentirnos partícipes de un determinado territorio, reconocer en ciertos íconos, símbolos, hechos y personajes señas de nuestra identidad son fuentes fidedignas para concluir que existen diversas identidades culturales. Somos chilenos, pero también nortinos. Somos regionalistas, pero los discursos sociales de Tocopilla y Mejillones acusan un doble centralismo. Del centro y de Antofagasta.
3.- Todo pueblo posee identidad. Es un error señalar que el norte no tiene identidad. Toda comunidad posee una determinada identidad cultural. La “supuesta” no identidad denunciada en medios y en conversaciones cotidianas, es una característica de la identidad cultural del norte.
4.- La identidad no se gestiona. La identidad cultural es construida y recreada por los actores sociales. Estos procesos de construcción de identidad responden a particulares lógicas, a específicas prácticas sociales que no se guían por la gestión estatal. Ejemplo de ello son las lógicas, discursos y códigos que se construyen en los clubes de fútbol amateur, los sentimientos que nacen bajo el alero de los bailes religiosos, las estéticas vinculadas a nuevas tribus urbanas.
Lo que se puede gestionar es la generación de las condiciones para que la comunidad conozca estas diversas manifestaciones culturales y la difusión, promoción y puesta en valor de la identidad y patrimonio cultural regional. Lo que se gestiona es el fortalecimiento de la identidad cultural.
5.- La identidad cultural no necesariamente es lo que la institucionalidad establece como tal. La identidad cultural se vincula a lo popular, a lo cotidiano. No necesariamente se vincula a lo que la institucionalidad denomina como lo nacional, lo propiamente chileno, lo nortino. Muchas veces, la institucionalidad folcloriza lo vinculado a
Para tener en cuenta en la celebración del Bicentenario!!!

















Manuel...
BUEN ARTÌCULO COMO PARA TENER EN CUENTA. BUSCARÈ MI PROPIA IDENTIDAD...CHAO...PS.