Hasta el año 1963, Mejillones ni siquiera contaba con una posta de atención médica, solamente se podía recurrir al llamado “Seguro”, un pequeño consultorio donde allí se atendían los pobladores y dónde a su vez, se controlaban los niños recientemente nacidos, para la aplicación de vacunas, para el beneficio de entrega de leche. Le llamaban la leche del seguro, que era una bolsa con leche en polvo de
El médico que allí atendía, lo hacia por un convenio entre Servicio de Salud con la empresa del ferrocarril, que le asignaba un Chalet para que alojara junto a su familia. De esa manera diariamente el médico luego de atender a trabajadores ferroviarios y a su grupo familiar, procedía en las tardes después de las 4, a dirigirse al “pueblo” para dar atención al público un par de horas en el local del Seguro Obrero, que era una mezcla entre lo que es hoy Fonasa con la Caja de Previsión para Obreros, pero con atención médica.
Aparte del médico, la atención permanente era dada por un practicante o dos y una matrona.
Más antiguamente se le llamó Caja de Seguro Obligatorio y entre tantas otras funciones, estaba la atención de consultorios como lo tenía Mejillones, pero con mucha precariedad. Allí también se atendía bajo la legislación laboral sobre Accidentes del Trabajo.
Finalmente se reformuló en 1952 convirtiéndose en el Seguro de Seguro Social y Servicio Nacional de Salud (SNS).
Un poco de historia sobre la Caja del Seguro Obrero Obligatorio en Chile.
Creada en 1924, junto a la Caja de Previsión de Empleados Particulares, la Caja del Seguro Obrero Obligatorio representó el paso más significativo para la constitución de un sistema de previsión social en Chile. Establecida bajo el principio de un sistema de reparto, pagaba los beneficios sociales de sus afiliados a partir del total de los dineros recaudados. Los aportes que reunía provenían de los trabajadores contratados, sus empleadores y el Estado.
De esta manera, la caja pagaba las jubilaciones, indemnizaciones por accidentes de trabajo o fallecimiento de sus cotizantes y, conforme avanzaba el siglo, se anexaron a estos derechos las asignaciones familiares y el seguro de cesantía. La inversión de los dineros de la Caja se concentró en el establecimiento de consultorios de salud y postas rurales, además de una importante participación accionaria en el Laboratorio Chile, destinada a abaratar los medicamentos requeridos por sus programas de salud.
Hasta fines de la década de los años 40 con la desaparición del “Seguro”, el edificio pasó a ser ocupado por el Consultorio de la Caja del Seguro Obrero Obligatorio, éste permitía dar atención de Salud, fue una antigua tienda dedicada al comercio de ropas y géneros en calle Licura, hoy avenida Latorre.
Posteriormente y luego que se desalojara el local de ese consultorio fiscal, fue ocupado en 1983 por el Centro de Prevención de la ACHS, Asociación Chilena de Seguridad para fines de atención médica. Que es su actual utilización, por lo consiguiente, este edificio continuó cobijando el rubro de la salud, pues allí se da hasta hoy atención de salud a los trabajadores de empresa afiliadas a la ACHS y a su vez permite algunas atenciones particulares.
Volviendo a principios de los años sesenta.
Al interior del campamento de ferrocarril existía un consultorio que se le conoció por siempre como la “Botica”, allí se daba atención al trabajador y a su grupo familiar. Estaba atendido por practicantes y auxiliares, además del médico. Allí a su vez se entregaban servicios de curaciones menores y se otorgaban medicamentos gratuitos como beneficio a los trabajadores. Recordemos a Peneca Armando Herrera, el practicante Hugo Godoy y poroto Herrera, su sobrino quien actuaba como auxiliar paramédico. Hubo otros a su vez en otras épocas.
Llamaba la atención que las atenciones a domicilio de los practicantes las hacían desplazándose a lomo de caballo.
La empresa ferroviaria disponía para toda la comunidad la única ambulancia existente en toda la localidad, sin distinción se permitía que la utilizaran personas aunque no estuviesen ligadas a la empresa del ferrocarril. La ambulancia era el nexo entre la vida y la muerte ya que era el medio más expedito para llevar al enfermo o accidentado al Hospital de Antofagasta.
En la compañía de Fertilizantes, en su campamento de la Caleta, había un pequeño policlínico atendido también por un practicante.
Mientras ello estaba así ya a mediado de los años 60, las atenciones de salud eran esas que se relacionaban con las empresas, más la atención del Seguro, el médico asignado al ferrocarril, Dr. Mario Caro, tuvo dos brillantes ideas que se concretaron en el poco tiempo que él estuvo en Mejillones. Nombrado Médico general de Zona Mejillones entre el 15 julio 1963 al 30 de Julio de 1966, fue a su vez el Médico tratante y director del nuevo Consultorio Mejillones, por lo consiguiente a partir de entonces los médicos dispondrían más horas para la atención de la comunidad y no con tanta exclusividad para la empresa del ferrocarril.
El consultorio del pueblo estaba en muy precarias condiciones, lo primero que se hizo con prontitud fue eliminar roedores, se arreglaron las instalaciones eléctricas del local, la consulta, la bodega de farmacia y la clínica de curaciones también se le hicieron algunas mantenciones básicas, pero esencialmente dejaban ver que se requerían mejoras de mayor calidad y los recursos eran mínimos, por lo que era impensado en realizar trabajos de mejoramiento profundo. Desde entonces surgió como necesidad inmediata e ineludible, un hospital para Mejillones, porque en el aspecto meramente médico, las condiciones eran precarias, como por ejemplo los partos eran atendidos en los domicilios por parteras, aunque siendo ello una reconocida y loable actividad, pero no era legalmente aceptable seguir manteniéndolas como apoyo médico, pero si no existían las condiciones médicas, se debía recurrir necesariamente a las parteras particulares.
En el pueblo no había luz en la noche, por lo que esa condición no daba ninguna seguridad de atención de urgencia de ningún tipo; por otra parte por enfermedades medianamente complejas había que derivar los enfermos al hospital de Antofagasta, lo mismo para los casos de urgencia.
Ante toda esa complejidad, pareciendo incluso una utopía, se formó el “Comité pro Hospital de Mejillones”, dónde participaron representantes de las autoridades y algunas fuerzas vivas de la comuna. La campaña asumida, fue muy seriamente respaldada por toda la comunidad y con la activa colaboración de las autoridades.
Con la participación de alumnos de la carrera de Construcción Civil de la Universidad del Norte de Antofagasta, se dio inicio a la construcción de unas dependencias en un terreno lejano y vacío, muy lejos para todos que se encontraba ubicado en la esquina no delimitada, de la avenida Andalicán en la intersección con la avenida San Martín.
Hoy aún se mantiene esa construcción y es parte del Hospital de Mejillones, actualmente es la posta de urgencia del Hospital de Mejillones, cuyo proyecto original, no ha tenido mayores transformaciones, sino solamente ha sufrido la anexión de varias ampliaciones desde 1965, fecha de su construcción, siendo la más relevante la construida 20 años después en 1985 por el consorcio pesquero Corpesca, donde quedaron habilitadas las salas de hospitalización y la implementación de equipos médicos, como rayos X.
Era un peladero, ni siquiera existía el Estadio y no estaba la Escuela. La avenida que hoy se llama O´higgins, era una densa tierra, dónde había una huella en que se enterraban los autos más pequeños. El sector Casa de Máquinas estaba encerrado con un cierre de calaminas y sus habitantes se conectaban hacia el pueblo por un camino que los llevaba hacia la Estación y desde allí al pueblo. El estadio se construyó recién en 1974 y la escuela en 1981.
Simultáneamente nacía la Cruz Roja de Mejillones (como anhelo por cumplir, el 8 de mayo de 1964); un selecto y aplicado grupo de alumnas, se capacitaron, eficientemente, en lo teórico y practico para ayudar a los enfermos. La capacidad, honestidad y dedicación que mostraron en su altruista entrega a la comunidad constituye un orgullo para el doctor Caro y el selecto grupo de mujeres que conformaron la Cruz Roja.
Un recuerdo a don Hugo Godoy, a don Carlos Rivera y Hugo Herrera (poroto), ellos fueron parte importante en la instrucción práctica de las integrantes de Cruces Rojas, permitieron por ello asistir a los enfermos y a la gente vulnerable de la población mejillonina. El doctor Caro entregaba el conocimiento teórico y los paramédicos la práctica. El también consiguió prácticas en el reluciente Hospital de Antofagasta, donde aprendieron a realizar turnos y se encargaron luego a la vacunación de niños mejilloninos y no esperar que vinieran del SNS de Antofagasta..
Una vez puesto en marcha la Posta consultorio de Mejillones, algunas de las integrantes de la Cruz Roja, pasaron a ser parte del nuevo y remozado “hospital” como auxiliares del médico y del dentista, quienes alcanzaron a completar practica en curaciones y atenciones, lo que permitió que un par de ellas se contrataran para el Servicio Nacional de Salud.
La creación de los Centros de Madres, experiencia pionera en Chile, también fue una respuesta a la necesidad de organizarse, comunicarse, aprender y respetarse con el fin de mejorar la calidad de vida de las familias de la comuna y realizar obras solidarias para todas las madres.
Sin lugar a dudas, con este testimonio, legado del Doctor Mario Caro, constituye uno de los personajes relevantes dentro de la comunidad, sin embargo existe una deuda de reconocimiento hacia él, ya que de él y de su obra muy pocos recuerdan.
ESTE TEMA SE TRATARÁ EN EL PROGRAMA “HISTORIANDO”, sábado 12 horas en Radio Gamelín FM 104.3, o en señal On line.
Saludos,
Pedro Rojas Herrera















A Dn Pedro Rojas H...
Sr. Pedro Rojas: No solo escribo en este Blog para atarcarlo a Ud. le agradesco el (pequeño) recocimiento a mi Tio Peneca, quiero dejarle claro a Ud. y a todos los lectores, NO estoy haciendo publicidad a ninguno de los proximos candidatos, como dijo la Sra Nancy Collao, Ud. tiene temas pendientes con la 1era autoridad, Ud. es un verdadero aporte como Historiador (aunque mi hermano mayor, NO comparte muchas de sus fechas)... Sr. Rojas, le aporto mas datos como hijo del ultimo Alcalde Democraticamente elegido en Mejillones, sin sueldo, donde la vocacion SI valia, Mi Padre fue a la carcel por 3 meses por poner Banderas Bolivianas, para que el gobierno de la epoca, tomara en cuenta a nuestro Querido Pueblo, fue elegido Alcalde. sin sueldo... Alcalde destituido por la Dictadura, mi Sr Padre en su periodo (interumpido), llevo a Gamelin Guerra a la Capital a grabar en Mejillones yo tuve un Amor, con gastos de su propio bolsillo, "tal vez" sin esta iniciativa, NO tendriamos esta Gran Grabacion como muestro Himno, durante la gestion de mi Padre, se consiguio la 1era Ambulancia del pueblo, la cual aun esta en los estacionamientos de la antigua Municipalidad, de forma personal contrato topografos para el trazado de cañerias de Agua Potable desde Antofagasta a Mejillones, cuyos planos, aun existen, los cuales done personalmente a la direccion de Obras de nuestra Comuna, Mi Sr Padre creo y fue el 1er Presindente del Centro para el Progreso de Mejillones (y murio por casualidad como su Presidente) mi Sr Padre instauro la premiacion del Ostion de Oro... Sr Rojas para que Ud. sepa a mi Padre le otorgaron el nombre de un Pje. muy pero muy pequeño, que no tiene mas de 50 mts de largo, ni mas de 10 casas por lado... Ese fue el reconocimiento, por tan ardua tarea, se da cuenta...NO es Politica, unamonos todos y luchemos por MEJILLONES SIN CONTAMINACION, si el Hombre del Saco, nos da lo que todos queremos VOTEMOS POR EL ... si Nuetro Alcalde (que NO ha sido mal Alcalde) se niega a escuchar.... Sorry.-